Servicio
Diseño y planificación de proyectos sociales para asociaciones y ONG
Convertimos una necesidad real en un proyecto claro, viable y medible: con objetivos, actividades, presupuesto e indicadores que una convocatoria entienda a la primera.
Una buena idea no siempre es todavía un buen proyecto.
Casi ninguna entidad llega sin nada. Llega con la mitad más difícil ya hecha, y le falta la otra.

Lo que ya tenéis
- Una necesidad identificada de verdad
- Conocimiento del colectivo
- Años de experiencia encima
- Ganas de ponerlo en marcha
Lo que hay que construir
- Objetivos
- Actividades
- Metodología
- Cronograma
- Presupuesto
- Indicadores
- Evaluación
Lo primero no se aprende en ningún sitio. Lo segundo sí, y es lo que hacemos nosotras.
Ordenamos la idea para convertirla en un proyecto sólido.
Seis etapas. Ninguna se salta, porque cada una condiciona la siguiente: un indicador que no mide un objetivo no sirve de nada.
Necesidad
Qué problema concreto hay y a quién le pasa.
Objetivos
Qué va a cambiar, dicho de forma que se pueda comprobar.
Actividades
Qué se hace, con qué método y con quién.
Presupuesto
Cuánto cuesta cada cosa y de dónde sale.
Indicadores
Cómo se sabrá si ha funcionado, antes de empezar.
Impacto
Qué queda en el colectivo cuando el proyecto acaba.
Qué incluye el servicio.
Diseño del proyecto
- Definición de la necesidad
- Objetivos
- Población destinataria
- Metodología
- Actividades
Planificación
- Cronograma
- Recursos
- Presupuesto
- Responsabilidades
Evaluación
- Indicadores
- Seguimiento
- Resultados
- Impacto
Documentación
- Memorias
- Propuestas
- Documentación para convocatorias
- Adaptación a los requisitos de cada convocatoria
Y antes de los proyectos, a veces hay que ordenar la entidad.
No siempre el encargo es un proyecto. A veces es poner en orden qué quiere hacer la entidad este año y con qué cuenta para hacerlo.
- Prioridades
- Objetivos
- Líneas de trabajo
- Recursos
- Acciones
Un proyecto se escribe mejor cuando se conoce a quien va dirigido.

La escucha
Antes de escribir una sola línea hay que hablar con la entidad, con las familias y con el voluntariado. Un proyecto redactado desde fuera describe un colectivo genérico, y eso se nota en cuanto alguien del ámbito lo lee.
El oficio
Y después hay que traducirlo al idioma de la convocatoria, que tiene sus propias reglas sobre qué es un objetivo, qué es un indicador y qué cuenta como resultado. Las dos cosas las hace la misma persona, y por eso el documento final se sostiene.
Un buen proyecto empieza antes de la convocatoria.
Cuando el proyecto ya está bien formulado, buscar financiación deja de ser empezar de cero: la memoria existe, el presupuesto cuadra y los indicadores están definidos. Eso es lo que hace más rápida la presentación a convocatorias y mucho menos dolorosa la justificación posterior.
Si además necesitáis apoyo en el día a día de la entidad, eso es gestión de entidades.
Con qué entidades trabajamos.
Podemos ayudaros si…
- Tenéis una idea clara pero no sabéis cómo estructurarla.
- Queréis presentar un proyecto a una convocatoria concreta.
- Hay que rehacer una memoria que se quedó corta.
- No sabéis qué indicadores poner ni cómo medirlos.
- Falta montar el presupuesto y el cronograma.
- Queréis ordenar la planificación anual de la entidad.
Preguntas frecuentes.
¿Qué incluye un proyecto social?
Lo habitual: la necesidad que se quiere atender, a quién va dirigido, los objetivos, las actividades con su metodología, el cronograma, el presupuesto y los indicadores con los que se va a evaluar. Cada convocatoria pide además su propia estructura y sus propios anexos, así que la forma final se adapta a la que os aplique.
¿Podéis ayudarnos si solo tenemos la idea inicial?
Sí, y es el punto de partida más común. La idea y el conocimiento del colectivo los tenéis vosotros; lo que ponemos nosotras es la estructura que convierte eso en un documento que se sostiene.
¿Preparáis memorias para subvenciones?
Sí. La memoria del proyecto es parte del servicio, adaptada a lo que pida cada convocatoria. Si lo que necesitáis es la memoria de justificación de una subvención ya concedida, eso es otro servicio distinto y también lo llevamos.
¿También hacéis presupuestos y cronogramas?
Sí, y se construyen a la vez que las actividades, no después. Un presupuesto montado al final casi nunca cuadra con lo que el proyecto dice que va a hacer.
¿Podéis revisar un proyecto ya redactado?
Sí. Se lee entero y se señala qué falta o qué no encaja: objetivos que no se pueden medir, actividades sin presupuesto, indicadores que no responden a ningún objetivo. Es un encargo frecuente cuando hay un borrador y poco tiempo.
¿Trabajáis con asociaciones de pacientes?
Es el ámbito donde más recorrido tenemos, junto con enfermedades raras y discapacidad. Son entidades donde quien mejor conoce la necesidad son las propias familias, y eso cambia la forma de recoger la información antes de escribir.
¿También ayudáis con la evaluación del proyecto?
Sí. Los indicadores se definen al diseñar el proyecto, no al terminarlo, y el seguimiento se plantea desde el principio para que al final haya algo que contar y con qué respaldarlo.
¿Trabajáis solo en Sevilla?
La base está en Sevilla y la mayor parte del trabajo es con entidades de Andalucía. También acompañamos a entidades de otros puntos: formular un proyecto se hace igual de bien a distancia.
¿Tenéis una idea y queréis convertirla en un proyecto sólido?
Contadnos qué queréis poner en marcha y vemos cómo estructurarlo para que sea viable, medible y financiable.
